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Ángel y Demonio

14 DE ABRIL DÍA DE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA

14 DE ABRIL DÍA DE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA

El 14 de abril de 1931 en España se proclamó la II República, la proclamó el pueblo español que de manera espontánea e independiente celebró en las calles el triunfo de las candidaturas republicanas en las elecciones municipales del 12 de abril, fue interrumpida por el golpe de estado militar del 17-18 de julio de 1936 y finalmente derogada por el dictador militar y fascista, el general don Francisco Franco Bahamonde, el 1 de abril de 1939. El general Franco, que "estiró la pata" en Madrid el 20 de noviembre de 1975, tras una agonía que según se mire pudo ser larga o corta, lo dejo a su interpretación, dejó como último legado a la causa, a la causa del Movimiento Nacional  y los militares golpistas del 36 digo, la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado (1947), en virtud de la cual se atribuía la potestad de designar, por el conocido método digital usado más recientemente por su heredero político, don José María Aznar López, en la elección de su sucesor en la persona - o lo que sea - de don Mariano Rajoy Brey, actual Presidente del Gobierno de España, tal y como ustedes, el electorado español, ha decidido. Usando esta prerrogativa autoasignada por el dictador plenipotenciario de España entre 1939 y 1975, el 21 de julio de 1969 - como ven ustedes don Francisco era impulsivo - designa como sucesor a la Jefatura del Estado, que quede claro lo de "sucesor", al por entonces príncipe don Juan Carlos de Borbón, saltándose el orden sucesorio en la Corona de España que correspondía al padre de don Juan Carlos, que en ese momento continuaba con vida - aporto yo que no por falta de ganas del régimen -, don Juan de Borbón. De aquellos polvos vienen estos lodos.
Como ustedes ya sabrán a estas alturas, don Juan Carlos I de Borbón - y demás títulos que "adornan" al personaje, entre ellos alguno exótico, como el hecho de continuar siendo Rey de Jerusalén -, fue designado por un dictador militar fascista en virtud de una ley elaborada por la dictadura y en la que se el dictador se autoarroga la facultad de elegir, a su conveniencia, a su sucesor en el ejercicio de la Jefatura del Estado. Vale que luego, en 1978, el pueblo español ratificó - es un decir - en referéndum el 6 de diciembre de 1978 la forma de monarquía parlamentaria para el estado, para España digo. Pero no se dejen engañar por las apariencias, la Constitución de 1978 se votó en bloque, es decir, que se daba un sí o un no a todo el contenido, incluído el artículo 1.3 y el Título II, todo a la vez. Al pueblo español no se le preguntó en 1978 si quería una monarquía parlamentaria o una República Federal, por lo que no es de recibo, no es legítimo, sostener que España es una monarquía porque así lo quiso el pueblo, depositario como todo el mundo sabe de la Soberanía Nacional en lugar de serlo el rey (art. 1.2 CE) Es cierto, no voy a discutirlo yo, que en 1978 la cosa estaba para pocas alegrías en ese aspecto y que entre bambalinas los herederos del franquismo y de los militares golpistas de 1936 conspiraban sobre todo para mantener sus prerrogativas y cuotas de poder - tanto poder político como poder económico -, por lo que, como suele decirse, se escuchaba claramente "ruido de sables", lo que hacía prácticamente imposible ir más allá de lo que se había ido con el texto constitucional. Pero no es menos cierto que hoy, 14 de abril de 2012, en pleno siglo XXI y con una democracia ya consolidada, el modelo de estado que plasmó la constitución vigente en España desde el 29 de diciembre de 1978, si no me fallan las cuentas 33 años y cuatro meses más o menos, está listo para ser revisado y expedito el camino a que el pueblo español, depositario de la soberanía nacional, proclame la III República.
De la misma manera que el 12 de abril de 1931 ustedes, el pueblo español, votó en las elecciones municipales a las candidaturas presentadas por los partidos republicanos, tendrán oportunidad en tres años de poner la bandera tricolor en las instituciones de la III República Española. Porque, y que en esto no les intente timar nadie, es su exclusiva responsabilidad hacerlo o no. La República no va a venir por sí misma, tenemos que traerla, pero la hemos de traer todos, los de derechas y los de izquierdas, el pueblo español en pleno, si no "no se vale". La Jefatura del Estado, como el resto de las instituciones democráticas, ha de depender de la voluntad soberana del pueblo expresada en las urnas y no estar en virtud de un orden sucesorio basado en la herencia y la sangre. Sin embargo, y lo he dicho en muchas ocasiones, la República no es sólo una forma de estado, sino una manera de entender la vida y la convivencia, el proyecto en común que es España, basado en la participación ciudadana en la toma de las decisiones políticas y en definitiva en el control por parte del pueblo de las instituciones del estado. La República no es la solución a todos nuestros problemas, no nos engañemos tampoco, pero sí será la oportunidad de arreglar los errores cometidos en 1978, bien por la coyuntura histórica, bien por manipulación interesada o bien por ingenuidad, no voy a entrar en ese berengenal. Debemos darnos esa nueva oportunidad, ya estamos preparados para dar ese paso, abramos las puertas y renovemos el aire viciado, dejemos entrar a la República, y hagámoslo ya.

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